domingo, 1 de septiembre de 2013

A Fulano le pasa lo mismo!!!

Entonces nos quedamos con la "encomienda" y comenzamos a contar que la hemos recibido, porque al hacerlo estamos permitiendo que nos acompañen y siempre necesitamos que nuestros afectos estén presentes en lo que consideramos importante.

En muchas ocasiones ocurre algo casi gracioso, los desplumados empiezan a contar de “a poquito” lo que están atravesando, y así, de repente se hace una especie de acuerdo con la pareja donde se sentencia que sólo lo dirán a tal o cual persona, generalmente amigos muy cercanos, los padres, hermanos… ¡y pará de contar!, porque el resto parece no sumar a este dolor.

Y corren comentarios como estos:

  • ¡A la tía Porota no se lo cuento ni en pedo!, se va a enterar todo el mundo y cuando vaya a tomar mate las viejas me van a tener lástima.
  • A mi amigo, el Gordo de la facu, ¡no le voy a decir nada! Porque se va a cagar de risa cuando sepa que mis espermatozoides vienen lentejas.
  •  ¡A la “chupa cirios” del trabajo tampoco le voy a contar! Porque me va a quemar la cabeza con lo “religiosamente ético”.
  •   ¡Los chicos del club no quiero que se enteren! Todos tienen hijos y yo voy a quedar re colgado.
Sin embargo, con el paso de los días se rompe ese acuerdo… y es totalmente natural, las relaciones sociales nos llevan a querer compartir la encomienda con mas gente y empezamos sin darnos cuenta a abrir el abanico. Entonces, ocurre que pasado un tiempo no tan largo caemos en la cuenta de que se lo hemos contado a una cantidad de gente considerable:

  • Amor, fui a ver a la vecina para devolverle el libro de Avon y me preguntó si no tenía hijos, y charla va charla viene… le conté que estamos haciendo un tratamiento.
  •  Gorda, mi jefe me dijo que me veía cansado y me preguntó si me pasaba algo y charla va charla viene… se lo conté!
  •  Querido, mi prima (esa de Misiones que no vino al casamiento) me llamo ayer y charlando de todo un poco, le conté que no podemos tener hijos.
  •   Mi vida, hoy fui a comprarme una camisa y como me hacía panza le pedí a la vendedora un talle más grande y me dijo: y si…viste que después de tener hijos nos queda siempre una pancita re difícil de bajar!!! Y entonces le dije que era panza de criollos… porque no podía tener hijos.
  • Negrito, ayer estaba esperando el colectivo y un niño me hizo una sonrisa y empece a jugar con el y la mamá me pregunto si tenia hijos y viste como es… charla va charla viene, le dije que no podía.
  • Gordito, ¿viste el aguatero?, esta re fuerte!!!! Jajajaja.

De esta manera, el desplumado, al cabo de unos meses, se da cuenta que “se lo está contando a todo el mundo”, tal vez a la persona de la parada del colectivo poco le importaba el comentario pero el desplumado quería decir lo que estaba viviendo, de esta manera el paquete no sólo se va desenvolviendo, sino que además comienza a tener voz. (Ojo al piojo! Hay desplumados que nunca dicen lo que están viviendo y eso también se respeta, pero la mayoría de los casos que conozco se trata de gente que se adapta a los comentarios anteriores, por eso lo comparto).

Escribo esto y pienso en el prejuicio que muchos desplumados sentimos cuando nos encontramos con el paquete y esto tiene su lógica, porque seguramente se siente miedo, pero, salvo raras excepciones, cuando contamos lo que estamos viviendo se produce algo asombroso: la gente tiene buena onda, se identifica, busca ejemplos por todos lados, siempre a alguien le pasó algo parecido!!!

FULANO TAMPOCO PUEDE TENER HIJOS

En ese momento, los desplumados se dan cuenta que hay muchas parejas que viven lo mismo, y esto no resulta raro teniendo en cuenta que 1 de cada 6 parejas tiene problemas para concebir de manera natural, seguro que al leer esto quedaron muy asombrados!, es una cifra importante. (pero hablaremos de esto en la siguiente entrada).

Entonces la cabeza comienza a funcionar de manera diferente, entendemos que hay gente que está viviendo lo mismo, que no es alguien de la tele ni tampoco tan lejano… después de todo es FULANO! (quedó una rima sin querer) y en ese momento te das cuenta que esto es una cagada… pero esta bueno no ser el único que lo vive… (mal de muchos consuelo de tontos)… si ya se… pero te hace sentir menos mal, es una realidad.

Y siguen los comentarios de la tía chola y compañía:

  • ¿Viste la prima de la tía de mi compañera de trabajo?, esa que tiene voz de locutora y las lolas hechas, bueno me contó que no podía tener hijos y resulta que adoptó un niño el año pasado y quedo embarazada a los tres meses!
  • ¿Viste el amigo de Raúl? (no el del baúl, sino el otro), me contó en una reunión de trabajo que también tuvo problemas para tener a su hija, buscaron durante ocho años y un día decidieron irse de vacaciones a La Polinesia y zassss!!! Volvió embarazada la esposa!
  •  ¿Viste esa chica que trabaja en el local de la esquina y le faltan jugadores?, bueno, esa chica hizo durante 11 años tratamientos para embarazarse y un día se cansó y se olvidó del tema, y ahora está embarazada!

Y uno piensa: ¡Y A MI QUE MIERDA ME IMPORTA!, pero no, te ubicas en la palmera y comprendes que quienes lo dicen lo hacen con la mejor intención y siempre para sumar, entonces simplemente contestas: Ah si??? Mira vos que linda historia!. Sabemos que TODAS esas historias son asombrosas y dignas de contar, ¡PERO NO ES NUESTRA HISTORIA!, nosotros no estamos pasando por eso y si bien puede resultar alentador, también genera ansiedad. Lo cierto es que vos estas parado en otro lugar, estas en la otra vereda, en la vereda del porcentaje menor, en la vereda donde te dejó el colectivo y te morís de ganas de cruzar la calle… pero te invade un terrible miedo.

Pero ahí estás, escuchando los comentarios y las historias que en algún lugar de tu corazón te dan esperanza y volvés a prestar atención a cada vivencia, y ahora con otra energía, con los astros alineados y después de hacer terapia (y que tu psicóloga te cagó a pedo), volves a escuchar a tu hermana que te dice que una amiga de la amiga tal cosa, te cuenta tu vecina (no la del bigote, sino la del otro lado) que el primo de no sé quién tal otra y viene tu esposo más que alarmado porque en una mesa de reunión había dos tipos que le contaron que acudieron a la ciencia para poder ser padres. 

Y con esa misma energía, convencida de que el último astro se alineó definitivamente y los Patitos ya están en fila, respondes:

¡Y si mi amor! Tampoco somos tan raros... ¡sólo somos el porcentaje menor!

13 comentarios:

  1. flaquita: viste el aguatero? bueno, le conté que si bien estamos desplumado, estamos felizmente enamorados y en el medio de un tratamiento. No se si le interesó, pero se lo aclare de todos modos. jeje

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    1. jajaja!!! que tortolos...me hacen reir...ojo con el aguatero...exelente lo que escribis...y adelante mis valientes...jajaja, en serio...vamos!!!!

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  2. Maria Esther Arteaga2 de septiembre de 2013, 16:12

    Ahora me quede con ganas de conocer al aguatero y a la vecina de los bigotes jaajjaj. Hermoso como siempre flaquita. Besos p los 2

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    1. jaja... sólo existen en el relato!!! jajaja.Besos!

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  3. Como siempre un idolo... .....Y ..PERO NO ES NUESTRA HISTORIA!!

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    1. Hola Alfredo! Por qué un idolo???, gracias por el comentario!

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  4. Muy bueno, a seguir mirando para adelante chicos.

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  5. LA VERDAD,QUÉ CORNO ME IMPORTA LA HIJA DEL PRIMO DEL CARNICERO!!!!!PERO BUE,ES PARTE DE LO QUE NOS TOCA VIVIR...Y SI TE TOCA EN UN LUGAR TAN PEQUEÑO(DONDE VIVO ACTUALMENTE)SEGURO QUE NO PODES HUÍR DE LOS COMENTARIOS!!!COMO SIEMPRE VICKY,EXCELENTE LO TUYO!!!!

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  6. jajaja!!! tal cual Ale! que dificil cuando estas en un lugar chico... pero tambien vamos madurando eso!!! muchas gracias por tus comentarios, siempre bienvenidos y agradables!

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