viernes, 22 de agosto de 2014

"Se fue la Segunda"

Hola a todos, se fue la segunda oportunidad, aquellos que son seguidores de este blog sabrán que mi siguiente entrada sería para contar cómo había salido mi tratamiento… y bueno, otra vez fue negativo. Hace dos días nos enteramos con mi esposo que nuestro segundo in vitro (ICSI) no resultó, otra vez la beta marcó negativo y otra vez el alma se nos quedó plasmado en ese papel.

No estoy enojada, así me sentía en el primer negativo, en cambio este segundo negativo nos sorprendió más fuertes, más maduros, igual eso no garantiza que no duela, me siento desilusionada, desconcertada, porque todo absolutamente todo estaba conspirando para lograr nuestro embarazo, y no sólo porque habíamos contratado con exclusividad a todos los santos posibles, vírgenes y astros para que se diera nuestro SI, sino porque el cuerpo, el corazón y la mente estaban preparados para así fuera. Lo vi tan cerca, lo sentí tan verdadero, que de repente encontrarme nuevamente leyendo un resultado negativo resulta increíble.

Pero también es increíble la capacidad que tenemos con mi esposo para ver en las pequeñas cosas algo grande, juntos percibimos y proyectamos donde nadie lo hace. En esta oportunidad arrancamos el tratamiento con dos folículos, que luego fueron dos embriones de muy buena calidad (algo impensable días antes por el equipo médico), que luego fertilizaron y que tres días después eran 2 mórulas dentro de mi vientre. Esos escasos dos folículos para nosotros significaban más que el tratamiento anterior (donde solo había uno), para nosotros fue un golazo y hasta soñamos con mellizos, y si por alguna razón uno de los dos no se prendía, entonces sería uno, pero nunca imaginamos que no resultaría, porque no era una opción.

Hice todos los deberes, las recomendaciones post- transferencia fueron un cumplido, lo único que debía pasar era que esas dos morulitas se prendieran, pero eso no sucedió. No sé si hay mucho para decir, simplemente es así, o hay implantación y hay embarazo o no lo hay, punto, no hay vueltas… nuestras “Moru” y “Lita” (así las llamaba Bruno ja) no quisieron quedarse con nosotros, el por qué no lo sé, no sé si existe un por qué en esto, simplemente no sucedió y NO ERA NUESTRO MOMENTO. No tengo otra lectura, a diferencia de lo que dice mi esposo, quien cree que “todavía hay algo para aprender”, yo creo que no tengo que aprender nada más, sé que siempre se aprende algo, pero lo cierto es que no creo que hoy tenga que aprender algo más respecto a esto en particular, yo prefiero creer que no era el momento y que pronto lo será. Esta vez no escondí la virgen en un cajón, no deje de soñar y no perdí la fe. Esta vez simplemente estoy triste y desilusionada. No me culpo, no culpo a la infertilidad ni a “los patitos que no están en fila”, no culpo a Dios, ni a los astros, ni al médico, ni al destino, ni a la chucha que lo parió… No hay culpables.

En una de mis tantas inyecciones, en el momento de la aplicación, ese momento que por instinto uno cierra los ojos (mas por impresión que por dolor), así, con los ojos cerrados me dije: “Que no duela tanto… quiero ser madre, quiero ser madre, quiero ser madre” (rogando que no duela el pinchazo y proyectándome al objetivo) y en ese momento exacto, sagrado y oportuno, sonó mi celular, eran dos mensajes casi instantáneos de dos amigas diferentes, una desplumada, la otra no, pero ambas me informaban que estaban embarazadas, entonces abrace a mi esposo y le dije: “es una señal”. NO, no era una señal, era simplemente la confirmación que los milagros existen y que las amigas se embarazan. Pero yo elegí vivirlo así, elegí ver eso como una señal, porque era mi mejor manera de transitarlo, era energía positiva y quería tomarla. Y hablando de señales, unos días antes de saber el resultado del tratamiento, fuimos a misa con mi esposo y apenas ingrese a la Iglesia había una frase bien grande en el extremo izquierdo, paralelo al altar, “Y Jesús le dijo: Mujer, que grande es tu fe… que se cumpla tu deseo”… vaya que era una señal, por eso lo creí, lo sentí y lo vi tan cerca. Señales van y señales vienen, creer o reventar, pero a mí me alimentaron el alma de todos modos.

Y siguiendo con señales y energía positiva, cuando finalizo la transferencia el dr de Mendoza me apretó fuerte la mano y me dijo: “Vicky, enserio quiero que te embaraces”!, y ahí rompí en llanto, y le dije: “lo sé, muchas gracias, pero si no resulta no te voy a criticar, no te preocupes!!!” Y reímos. Ese pequeño gesto para mí fue importante, porque demuestra que más allá de los miedos que uno tiene, los mitos de que los médicos que están detrás de esto son comerciales, etc, etc… lo cierto es que me acorde de una frase que una vez me dijo una amiga médica: “si supieran cómo los médicos nos aferramos a la vida…” y así lo sentí. Y yo también estaba aferrada a la vida, al milagro de la vida celular que estaba ahora en un laboratorio, esperando, deseando que esos óvulos se junten con el espermatozoide de mi esposo y que fertilicen 24hs después, y que comiencen su división celular 48hs después y que sean mórulas 72hs después y que 13 días después fueran un positivo en mi análisis... todo, absolutamente todo excepto el último paso sucedió… entonces, simplemente no es poco, por supuesto que no es suficiente, pero no es poco y me resisto a verlo de otra manera. Ese mismo médico nos dijo que sinceramente si le preguntábamos meses antes si podíamos tener la respuesta que tuvimos definitivamente su respuesta era “NO”, IMPENSABLE, los médicos se sorprendieron, nosotros no, porque siempre tuvimos fe. Para nosotros no era impensable, por eso fue un “golazo”, haber llegado tan lejos con tan poco realmente es una bendición. La desilusión es justamente que uno cree que se le escapo el sueño por las manos…

En fin…durante estos dos días recordé mucho mi última entrada, donde decía que “en caso de que no saliera positivo el tratamiento, luego de llorar lo suficiente, lo necesario y lo deseado… volveré a recordarme que aún sin ser madre sigo siendo una mujer feliz”… No sé si lloré lo suficiente, pero sigo recordándome lo que me prometí y acá estoy más firme que nunca, de pie, triste pero entera, contándoles a todos que vale la pena seguir intentando, yo esta vez pude ver más cerca mi sueño y como dice una amiga…”al final del camino habrá recompensa”. No depende de mí que se escape o no el sueño, pero sí depende de mí cómo elijo vivir mientras lo espero.

Y mientras lo espero, a veces, por costumbre o convicción, cierro los ojos y me digo: “que no duela tanto… quiero ser madre, quiero ser madre, quiero ser madre”.

Gracias!!!

PD: Anda a cagar!. Atte: Yo la desplumada. ja

miércoles, 16 de julio de 2014

Llegó la Cigueña!!!!!

De sus vacaciones…

Hola otra vez, (fue engañoso el título???, espero que no, sabrán que si realmente llegara mi cigüeña el título sería algo extremadamente loco y borracho de felicidad). Pareciera que yo también estuve de vacaciones porque este blog estuvo abandonado un tiempo pero era necesario… sin cigüeña activa el blog no tenía mucho sentido… PERO VOLVIÓ MI CIGÜEÑA!!!!, y volvió con todo… ¿se acuerdan que la muy caradura se había tomado las vacaciones en febrero???, que luego de reclamos, piquetes y negociaciones decidí darle el tiempo que necesitaba???... bueno el término “caradura” le queda más que bien porque la bonita se tomó algo así como 5 meses de descanso, descanso de playa y paseos, porque si hablamos de descanso “propiamente dicho” hace tres años que está sin laburar, pero bueno, prometí no volver a reclamarle esto y parece que ahora estamos en buenos términos.

Al parecer la pasó bomba!, dice que descanso de tantas presiones y que ahora volvió totalmente renovada. No sé qué tan cierto es esto, pero la estuve observando de cerca en estos días y la verdad es que lo que vi me gustó, no vamos a decir “qué bruto” lo que trabaja pero… tratándose de una cigüeña argentina y de mujer con problemas de fertilidad no esta tan mal tampoco.

Los entendidos saben que cuando hablo de mi cigüeña hablo en definitiva de otras cosas que dibujan el camino de la infertilidad, esas vacaciones fueron mías también en cierta manera, porque fue necesario detenerse para volver a empezar. Cuando escribía en febrero sobre las vacaciones de mi cigüeña, en definitiva eran mis vacaciones emocionales, porque febrero era la fecha donde había planeado con mi esposo hacer un segundo intento, todo estaba calculado para nuestro segundo IN VITRO, PERO algo pasó en mi cabeza y en mi corazón y entonces decidí que NO ERA EL MOMENTO, que no me iba a morir por esperar unos meses más, que el tiempo ya no asustaba tanto como antes, que era mi cuerpo y tenía derecho y voluntad de decidir CUANDO, que estaba tranquila, que por primera vez no necesitaba nada más… y entonces dije que NO, y mi esposo agradeció finalmente la decisión, porque ese NO a veces es un SI, porque desde ese momento pude decidir con otra mirada, con otra actitud y lo que vino después fue maravilloso para los dos.

Yo no sé si es la receta, los médicos insisten en que no hay que “relajarse tanto” porque los ovarios seguirán envejeciendo… ya lo sé, pero esta vez no me importa tanto… porque no creo que unos meses cambien demasiado la condición ovarional (no creo que exista el término ja) pero sí estoy segura que ese mismo tiempo puede cambiar tu condición emocional y la madurez para ver las cosas.

Se toma o se deja, no es un concejo, no es un paradigma, es lo que a mí me sirvió, porque ahora YA ESTOY LISTA!, y mi cigüeña también… ella volvió descansada y yo agradezco sus vacaciones.

Sé que esta entrada no será un éxito, sé que pocos la leerán, lo cierto es que las entradas más tristes fueron las más leídas, compartidas y comentadas, no sé si eso importa, google no me paga por escribir y tampoco pretendo ser popular con lo que escribo, este blog intenta acompañar a todos los desplumadas desde mi condición de desplumada, y si acompaña más en las entradas tristes, si bien no es el objetivo primero, lo importante es que ACOMPAÑA, por eso, si desde mi mínimo aporte puedo contribuir a que vos del otro lado puedas sentirte mejor en este camino, entonces no dudaré en escribir para ello. Sé que eso me convierte en egoísta, porque cuando estoy pum para arriba escribo cosas divertidas y alentadoras y cuando estoy para atrás escribo cosas tristes… y bueno… después de todo es mi blog (jaja).

Yo no sé si esta vez lograré mi embarazo, yo no sé si por primera vez se grabará un “positivo” en mi memoria y en mi corazón, tampoco sé si en estas vacaciones podré ponerme la bikini y lucir contenta una panza (que no sea de criollos como todos los veranos), NO, no lo sé, y vaya a saber Dios lo que escribiré si mi embarazo no llega (agarrate Catalina!!! si esto sucede), PERO me prometí una cosa y se la susurré a mi esposo al oído: SI ESTA VEZ ES OTRO NEGATIVO, DESPUÉS DE LLORAR LO SUFICIENTE, LO NECESARIO Y LO DESEADO… VOLVERÉ A RECORDARME (Y ÉL PROMETIÓ RECORDÁRMELO TAMBIÉN) QUE AÚN SIN SER MADRE… SIGO SIENDO UNA MUJER FELIZ.

Gracias por estar!

(Les dejo una fotito de mi cigüeña en vacaciones)

Mi Cigueña Desplumada paseando con amigos, feliz en sus vacaciones "está de la cabeza"


jueves, 12 de junio de 2014

Donde más duele

Me encontré con un remolino de emociones que me arrastró justo ahí, ahí donde descansa el deseo y baila el miedo, (sin ritmo ni gracia).

Justo ahí, en el momento de la mirada perdida de mi desplumado, en esa mirada triste en viajes con Spinetta y su “plegaria para un niño dormido”.

Justo ahí, en la emoción más que contradictoria de todos los nacimientos familiares, en esa duda visceral que pregunta cuándo te ocurrirá lo mismo y justo ahí, en el momento donde ves a una amiga abrazar a su hijo y tomas esa sensación para que sea tuya algún día.

Justo ahí, cuando te sorprendes cada mes con tu período, tan suplicante, tan atrevido, tan indeseado y te quedas furiosa sintiendo que otro mes se fue.

Justo ahí, cuando los embarazos te arrebatan la sorpresa y vos sigues parada en la misma vereda.

Justo ahí, cuando se aproxima tu cumpleaños y te das cuenta que las chances son cada vez menos y que tal vez si logras ser madre probablemente cuando tu hijo tenga ganas de jugar te sientas tan cansada y vieja que no puedas hacerlo como lo desearías.

Justo ahí, cuando te confirman un diagnóstico que no queres escuchar y las posibilidades de éxito se esfuman.

Justo ahí, cuando sentís que sos un porcentaje, que esto parece una ruleta y que no sos el mejor jugador, ni tenes ventaja en el juego.

Justo ahí, cuando después de comprender que sos feliz “a pesar de”… un terrible duelo empieza a caminar por todas tus venas y toma asiento sin permiso en tu corazón.

Justo ahí, cuando caes en la cuenta de que tal vez no ocurra nunca, que tal vez no es lo que el destino tiene preparado para vos.

Justo ahí, cuando recordas tu primer negativo y sientes que el alma se comprime de tristeza.

Justo ahí, cuando te preguntas por qué... en los eternos abrazos de tu desplumado.

Justo ahí, cuando sin darte cuenta y "como quien no quiere la cosa" comienzas a llorar, y lloras y lloras y lloras.

Justo ahí, cuando imaginas “qué pasaría si…” tuviera diez años menos, cinco años menos, otro cuerpo, otra decisión, otro camino, otra cabeza…

Justo ahí, cuando se acumulan los duelos y corres para madurarlos uno a uno, como si madurarlos te diera la garantía de no sentirte triste.

Justo ahí, cuando las emociones se estampan en una imagen de dientes de leche y balbuceos de una publicidad.

Justo ahí, cuando estás a punto de volver a empezar y de repente el miedo más grande que jamás hayas sentido se pasea en tus esperanzas, y se queda ahí, egocéntrico y arrogante para influenciarla.

AHÍ, JUSTO AHÍ, ES DONDE MAS DUELE. 


miércoles, 21 de mayo de 2014

Más plumas que se caen... (Y listo el plumero!!!)


Siguiendo con la temática, la primera pluma que se cae es el momento del diagnóstico, algo o alguien que confirma que las cosas no son como deberían y que no es cuestión de meterle pata ni pegarle al perro, hay un problema, dos o más, hay un NO! POR EL MOMENTO. Pero luego, vienen las siguientes plumas, esas plumas que van a ir imitando la caída de la primera, y es así porque estamos en MUDA, todas las plumas se van a caer hasta quedar totalmente DESPLUMADOS.

Y esas plumas que se caen van acondicionando el camino de la infertilidad a medida que aprendemos a caminar con ella. No hay recetas, no hay universidades que enseñen este aprendizaje, se aprende como se puede, como sale, desde el alma, el corazón y la cabeza misma. Tampoco hay concejos como llevar ese cuerpito en bolas y sin plumas, no hay caretas que puedan ayudarnos a cubrirnos, ni disfraz para elegir.

miércoles, 7 de mayo de 2014

En abril linché un ovario…

¿Se acuerdan que en abril los linchamientos fueron agenda del día en nuestro país?, bueno…. yo debo reconocer que estuve ausente en el blog justamente porque me pasé el mes linchando mi cabeza y pensando cuándo será el momento oportuno para volver a linchar mi cuerpo. En realidad parece ser que vengo linchando desde hace un tiempo, pero abril fue intenso. Reconocerme como “linchadora” no fue fácil, ya que no estoy de acuerdo con este accionar, sin embargo, lo más duro fue darme cuenta que todos los infértiles participamos de algún linchamiento en este camino.